Eviot
Arquitectura IoT «evolutionary-by-design»
En la última década el número de dispositivos conectados a Internet ha crecido de forma exponencial y las aplicaciones que se ejecutan en plataformas que utilizan estos dispositivos evolucionan constantemente a medida que cambian las necesidades de los usuarios.
Estos fenómenos imponen requisitos estrictos a las infraestructuras de red y de cálculo que dan soporte a las plataformas Internet of Things (IoT), uno de los más importantes de los cuales es la capacidad de adaptarse de forma flexible a las necesidades de escenarios de aplicación distintos y en continua evolución.
Se necesitan por tanto plataformas «evolutivas por diseño», que conecten los objetos con capacidades cognitivas, de modo que su comportamiento se adapte con el tiempo en función del contexto en el que se encuentran, en interacción con los demás objetos, los servicios de Internet, el entorno, la red y los usuarios que los utilizan.
Los objetos deberían, por tanto, ser capaces de detectar y analizar el estado del mundo exterior (mediante la cooperación con otros objetos), procesar los datos obtenidos y actualizar su conocimiento del contexto.
Además, la plataforma puede definirse como evolutiva gracias a las siguientes características:
- Cooperatividad entre objetos, que permite la ejecución de aplicaciones distribuidas que acceden a las funcionalidades de objetos pertenecientes a sistemas con distintos propietarios. De este modo, las nuevas implementaciones pueden llevarse a cabo sin instalaciones significativas de dispositivos físicos adicionales, evitando así la duplicación de dispositivos físicos con funcionalidades iguales o similares;
- Interoperabilidad, que implica la adopción de interfaces estándar y de herramientas semánticas que permiten el intercambio de datos entre plataformas en distintos dominios administrativos, respetando los derechos de propiedad de los datos;
- El aprovechamiento de las smart grids, necesario para dotar a los dispositivos físicos de las capacidades de procesamiento y almacenamiento necesarias de forma flexible, en función de su ubicación geográfica;
- El desarrollo de servicios personalizados mediante la evaluación de la calidad de la experiencia (QoE), que determina el éxito de las aplicaciones.
Sobre la base de estas consideraciones, el proyecto se centra en la definición y el desarrollo de funcionalidades para una plataforma evolutiva del internet de las cosas, capaz de adaptarse mejor a las necesidades y los contextos cambiantes.
En particular, el proyecto permitirá la introducción de un conjunto de API (Application Programming Interfaces) abiertas y estándar para favorecer la interoperabilidad entre las plataformas, junto con un conjunto de reglas y lógicas necesarias para estimular el desarrollo de objetos cognitivos que respalden la cooperación entre sistemas gestionados por distintas administraciones.
El desarrollo de metodologías para monitorizar la calidad de la experiencia vivida por los usuarios, para evaluar continuamente el valor percibido por el usuario y para adaptar las aplicaciones con el objetivo de aumentar sus posibilidades de éxito. Las metodologías se basarán en la definición de métricas no invasivas pero eficaces para la monitorización y, al mismo tiempo, capaces de guiar la evolución de plataformas y aplicaciones basadas en modelos de percepción.